Capítulo 1: Fuertes Impresiones.
Anit:
Recogí los últimos
chismes y los metí en la pequeña cabana.
Durante el crepúsculo los campos
parecían desiertos lejanos con el
tono anaranjado de la
tierra.
Con mis diecisiete años mis
manos estaban desgastadas de tanto
trabajo en el campo, pero debía
ayudar a mi abuela cuyo cuerpo
ya era demasiado viejo para esas
tareas.
Durante el camino hacía casa las
ramas de los arboles rozaban mi cuerpo
con el viento y el olor a sal
llegaba des del mar.
Pronto
oí unas risas que venían detrás de mí.
Pude visualizar dos hombres a lo
lejos del camino, venían de
la taberna , podía oler la cerveza
desde el punto en que me
hallaba.
-
¡Buenas tardes señorita! -gritó uno de ellos, era
muy corpulento y calvo-
¿ como una chica tan joven puede andar
por aquí en estas horas de la tarde?
No es de su interés donde esté o no esté
en estas horas de la tarde.
Ui que valiente és la muchacha.
- dijo el otro y me rodearon.
Poco
a poco se fueron acercando
y empecé a alterarme.
El
calor abrasador del verano pareció
desaparecer y un escalofrío
recorrió mi cuerpo.
Cerré
los ojos, no quería
presenciar aquel suceso.
Pronto
noté un impulso, algo se
abalanzaba sobre mi y me cogió.
Quizá
fue de la impresión o del
terror pero me desmallé.
Parpadeé
una vez y un figura blanca
estaba abalanzada sobre mí. Me
sentía realmente mareada,
así que volví a cerrar
los ojos y los abrí de
nuevo un segundo después.
Me
levanté para observar bien aquella
figura que no me resultaba
nada familiar.
No te levantes – me susurro con una voz muy dulce.
¿ Quien eres? - pregunté con una voz entrecortada.
Mi nombre és William
Entonces
abrí los ojos del todo para
observar a aquel muchacho.
Me
sorprendió mucho.
Tenía
una tez muy clara , casi
translúcida aunque parecía
perfectamente resistente.
Un
pelo muy rubio, mucho mas
que el mío, parecía que tenía
el pelo casi blanco.
Sus
facciones eran perfectas,
parecía un ángel y su
mirada...
Sus
ojos eran realmente sorprendentes, jamás había
observado unas pupilas tan
dilatadas, alrededor de ellas tenía
un pequeño aro plateado y los
ojos eran de un verde que me
recordaban a las hojas de
los pinos, eran fascinantes.
Era
el chico más hermoso
que había visto en mi vida.
¿ Y tu como te llamas?
No
pude contestar al instante,
sus ojos me tenían hipnotizada,
pronto apartó la vista.
Eh.. Anit.
Es un nombre precioso – me susurró y
yo me ruborice como una estúpida .-
me preguntaba que hacías
aquí tan tarde , es muy peligroso.
Volvía del campo, estoy ayudando
a mi abuela – dije con la mirada en el suelo.
¿Quieres que te acompañe a casa? No
creo que prefieras volver sola al pueblo.
No , tienes razón , aunque no
entiendo todavía lo que ha pasado.
Ya hablaremos sobre ello, creo que lo mejor és
que vuelvas a casa. - me dijo con una sonrisa.
Durante
el camino estuvimos hablando
de cosas sin sentido
ya que yo estaba
demasiado ocupada en desviar la mirada.
Cuando
llegamos el cielo ya era totalmente negro.
Esta es mi casa -dije señalando
la puerta y el asintió .
¿Cada día vuelves al campo?
Sí – dije un poco desconcertada.
Esta bien, ya nos veremos, Anit.
Y
se fue , dejándome con un suspiro
en la boca y con una
sensación de vacío por
su desaparición tras la
puerta .
Mi
nombre pronunciado en su
boca me producía un escalofrío
de placer.
William:
Después de que ella cerrará
la puerta sentí una
sensación diferente, nunca había
sentido algo así.
Su olor me volvía loco y
las pulsaciones de su
corazón.. no podía soportarlo.
Cuando estaba
de caza y he oído
esa conversación de
lejos.. no podia dejar que ocurriera,si
olía la sangre, aunque solo
fuera un segundo, mi descontrol me
enloquecería y probaría
la sangre humana otra vez.
Quizás si yo desapareciera
.. pero no podía arriesgarme,
necesitaba protegerla por mi
cordura.
Sus ojos miel me tenían
encaprichado, pero ella era
humana y las normas són las
normas, no puedo
matarla por mi placer.
Se encontraba
en mi terreno de
caza y hasta que no recuperara mi
honor, hasta que no consiguiera el
respeto y que Heremis me diera su
palabra junto a su secreto no podía
dejar el territorio.
Debía seguir vigilante, así
que me adentre en el bosque en
busca de otro merodeador de la zona.
Anit:
El Sol ya se asomaba por mi
ventana, debía levantarme.
Me vestí rápido e
hice la cama de matrimonio,
es habitación antes había
pertenecido a mi madre.
Me miré en el tocador, mi
pelo liso estaba alborotado
así que empecé a peinarme
con fuerza y rapidez,
no podía perder el tiempo.
“Buenos días abuela” - dije al borde de las escaleras.
¿No desayunas cariño? - me dijo
ella mirándome con sus amables
ojos azules y una sonrisa
pícara típica de su carácter.
Creo que tomare un melocotón del huerto ,
me he levantado demasiado tarde.
Esta bien, no llegues tarde a comer .
Mi abuela era una mujer hermosa a
pesar de su edad.
Siempre llevaba el pelo recogido
con un moño y su pelo blanco parecía seda.
Se conservaba muy bien a pesar de
sus ochenta años, pero yo sabía perfectamente que el
campo ya no era para ella.
Salí corriendo, el camino
duraba unos diez minutos pero
corriendo podria llegar a los seis .
en una roca bajo el melocotonero
y mientras observaba la fruta
recordé la imagen del
chico misterioso, William.
Cada vez que
pronunciaba su nombre
en mi cabeza tenía la
misma sensación que si me
impactaran una bala en
el corazón y no entendía ese
cometido ,por la simple razón
que lo acababa de conocer.
Pronto una voz interrumpió
Anit, ¿me oyes Anit? - dijo una
voz que me resultaba familiar.
Eh... ¡David!, que susto me has dado..
Estabas distraída , ¿en que pensabas?
Nada , nada...
Y ahí estaba él , mi
mejor amigo , con su pelo
color chocolate y sus ojos azul marino.
En realidad no podía decir
que era exactamente mi mejor
amigo ya que él no me contaba
demasiadas cosas y yo realmente
tampoco, pero nos conocíamos
desde la infancia.
No hablábamos con
intensidad, pero con la mirada nos lo decíamos todo, sabíamos
perfectamente lo que sentíamos , pero aun así los
secretos que ocultábamos ni uno ni el otro podíamos
descubrirlos penetrando en la mente del contrario.
Ayer te vi desde la ventana de mi
casa.- me dijo con una mirada seria.
¿Así..? - dije con la voz
entrecortada por la sorpresa.
Si , que hacías..
¡¿Esque ahora me espías?!- le dije cortante y sonrojada.
¡No! , solo salí un segundo y te vi con un chico,
¿quien era? - me dijo él apartando la mirada.
¿Esque ahora te interesa mi vida?
- mi sonrisa pícara y mi voz retadora
le ponía nervioso y eso me divertía.
David:
No podía creerlo, ya volvía
a jugar con mis emociones.
Desde que eramos unos críos ella
había aprendido a controlar
todos mis gestos y yo se que le
divertía.
No,para nada, pero no le había
visto nunca por el pueblo.
¿ A no? - dijo ella algo sorprendida.
No
Que extraño..
¿A caso no le preguntaste donde vivía?
¡No me dió tiempo!
Qué chica...- le dije para
hacerle rabiar mientras ella ponía
una cara amenazadora.- y dime,¿qué hacía contigo?
Nada , nada.. - dijo ella entristeciendo la voz.
¿Hay algo que quieras contarme?
¡Desde cuando te cuento algo yo a ti !
Y era verdad, yo era demasiado
reservado como para mantener
una conversación con ella sobre
cosas íntimas.
Simplemente le ayudaba de vez en
cuando con la cosecha,
jugábamos con el ordenador y ella
intentaba unirse a nosotros, los chicos del pueblo, cuándo
celebrábamos un partido de fútbol.
Era paupérrima con el
deporte pero observarla me divertía y luego ella me pedía
consejo, del cual una discusión surgía después.
Y así pasaban los días
de verano, luego ella volvía a la ciudad y yo esperaba volver
a verla otra vez.
Jamás le había
confesado lo que sentía
por ella , era demasiado tímido
y por ese simple echo creo
que nunca podre decirle lo que siento.
Voy a buscar el tractor, si me
necesitas estaré en las parcelas cuesta abajo.
Ah muy bien ,me
dejas con la palabra en la boca.
Ni siquiera me giré, sus
enfados me divertían ya
que podía ver la inocencia que
deslizaban sus ojos.
Anit:
Siempre me hacía lo mismo,
me provocaba y luego se iba
dejándome con la boca abierta,
pero no entendía porque
no podía enfadarme con él.
Las horas iban pasando y el calor
abrasador se metía en mi cuerpo.
Eh , vamonos- dijo él causándome sorpresa.
¿Ya?
Sí, ya es hora de comer.
Esta bien pero vamos por el camino de
los pescadores.- dije con una mueca burlona.
¿No somos mayores para eso?
Por favor.. - le dije mirándole
con mi mejor cara de inocente.
Esta bien pero rápido o llegaremos tarde.
El camino de los pescadores era un
pequeño atajo donde
solíamos ir de pequeños.
Pasábamos corriendo
siguiendo la playa hasta cansarnos
y luego nos sentábamos en
las rocas
de un acantilado que había
al final, antes de entrar al pueblo.
Corrimos y corrimos, ahora nuestra
resistencia era mayor, el mar
pasaba ante nuestros ojos con el
reflejo del Sol del mediodía marcado en sus aguas.
David:
El viento hacía que su pelo
rozara en mi cara y sin que yo
me diera cuenta ella me agarró
la mano.
Me puse nervioso
y algo ansioso,
¿no veía lo que sus
roces causaban en mí?
Finalmente, antes de llegar al
acantilado de nuestra infancia
entró en la playa y se tiró
en la arena,
yo me tumbé a su lado
mientras los dos reíamos como
idiotas sin saber la razón.
¿Estas cansada o puedes llegar hasta las rocas todavía?
Pues claro que puedo – dijo ella con una sonrisa pícara.
Volvimos a correr hasta llegar a
lo alto de las rocas,
allí nos sentamos en silencio.
No lo entiendo.. - dijo ella repentinamente.
¿ El qué ?
Nos conocemos desde hace muchos años y jamás
me has contado nada sobre ti.
Creo que me conoces de sobra.
Sí pero lo que se de ti solo lo se por lo que
he observado.. - dijo mientras se abrazaba las piernas
timidamente.
¿ A que te refieres? - mi voz sonó entrecortada,
no sabía a que venían esas palabras.
Anit:
Nada , dejalo , no creo que tu cabezota
me entendiera – dije mientras le sonreía.
Si él supiera a lo que me
referia, si él sintiera lo que yo sent´´ia, era
algo extraño, parecía que nuestro corazón
palpitara siempre al unísono y aún así nos
parecíamos tan poco..
¿Porqué no lo intentas?
Otro día mejor, llegamos tarde.
Andamos hasta mi casa y me
sorprendí al ver que él entraba en ella.
-
¿ A dónde vas?
-
Tu abuela me ha invitado, ¿esque no lo sabías?
-
No.
Crepúsculo.

Un libro con el que soñar.
Llegas a un punto en que desearías que la história fuera real.
La existencia de vampiros es dudosa o casi nula, pero aun así estos libros probocan que escapes de la realidad y la razón.
Descubrí crepúsculo hace dos años en una estanteria del Fnac, lo había visto antes en una revista y pensé en leerlo, aunque jamás volví a pensar en él.
Pero ese día fue distinto, lo vi y pensé tengo que comparlo y así lo hize y no me arrepiento de nada.
Lo recomiendo.
La família Cullen.

Aquí tenemos los culpables de nuestro desvario, Edward(centro de la imagen)
un vampiro comparte un romance con Bella Swan, una chica tímida llegada de la ciudad al pequeño pueblo de Forks(península de Washinton).
Otra história como Romeo y Julieta, pero el amor siempre acaba ganando... o no.
Sueña, solo sueña que mueres
caes una y otra vez.
Deja que la lujuria te invada,
la seducción..
Muerde, grita,desgarra.
La clave de los hombres es soñar con
bellas ninfas.
Bellas fantasías que se duermen
en tu cama antes de dar el
último suspiro.

Ausente..
agarrate fuerte,
morir o vivir,
tu eliges,
es tu juego de azar,
sigue las normas o acallalas.
¿Todavía puedes controlarme?

Venid, venid donde quiera que esteis...


Dead is the new alive.



shh.. sigue soñando.


The new live... end.


love is a lie?

